Andrés Ferrero: IDENTIDAD CULTURAL, DENSIDAD CULTURAL, DENSIDAD REGIONAL. CONCEPTOS SOLAMENTE,... O HERRAMIENTAS PARA EL DESARROLLO
IDENTIDAD CULTURAL, DENSIDAD CULTURAL, DENSIDAD REGIONAL. CONCEPTOS SOLAMENTE,... O HERRAMIENTAS PARA EL DESARROLLO
Desde hace ya muchos años se está hablando de la identidad cultural.Se sostiene que es un valor que debemos rescatar de nuestra cultura, un valor que nos sirve para ubicarnos frente a la globalización. Es un valor que nos sirve de recurso a la hora de insertarnos como producto en el mercado multinacional, ya que una nación más allá de sus limites políticos es en su esencia un grupo cultural.
Claro que para hablar de "identidad" tenemos que tener muy en claro 2 aspectos fundamentales. La "esencia" de la misma y su valor como "recurso" promocional de nuestros productos.
Con respecto a la esencia, es en este punto donde su definición se hace más confusa y difícil, para nuestra sociedad de origen pluricultural.
Es común escuchar la frase que dice “… mientras las poblaciones de otros estados latinoamericanos descienden de los habitantes originales …. Los argentinos descendemos de los barcos.” ( 1)
Para dar una idea del impacto de los inmigrantes (italianos, españoles, judíos, sirio-libaneses, ingleses, franceses, alemanes etc.) y del surgimiento de la cultura de mezcla que caracterizó las primeras décadas del siglo XX.
Voy a citar un dato estadístico: en 1914 Buenos Aires tiene 1.576.000 habitantes y en 1936 2.415.000 ( 2) (según un texto de Gladys Adamson), por lo tanto gran parte de la cultura de al menos un gran sector de la población Argentina, provino de la misma fuente “indefinida” y no hace mucho....
Desde la conformación de nuestra sociedad, los rasgos culturales que se introdujeron hicieron eco de las diferentes procedencias de los mismos, además de la incompatibilidad en nuestra historia en cuanto a coexistencia de culturas diferentes en nuestro suelo.
Los habitantes originarios de nuestra tierra fueron diezmados oportunamente por la conquista y colonización, y su cultura absorbida y opacada en la fusión. Más adelante en la historia y con la gesta de la nación "autónoma", los lazos culturales a los países originarios de la población argentina junto al paso de los años, permitieron un desarrollo cultural independiente con la inclusión de valores diferenciados y rasgos propios, latentes de culturas autóctonas por un lado y surgidos de la interacción social por el otro.
El problema nos surge a la hora de no reconocer referentes claros y federales con los que nos sintamos identificados, (ya que identidad implica en cierto modo el hecho de sentirnos identificados por ella).
La distribución social en nuestra geografía, siendo ésta muy polarizada y enraizada en su locación específica, hace dificultoso la identificación de rasgos culturales comunes. Si , en cambio provee de íconos y signos que aunados nos posibilitan conformar cierta especie de mapa genético de nuestra cultura, aunque los resultados nunca terminan de conformar.
Hay quienes sostienen que para hablar de historia primero hay que dejar que esta se asiente y se puedan racionalizar los hechos, para así poder evitar la subjetivación de los mismos. Lo que termina ubicándonos en una frontera cultural donde el tiempo transcurrido para nuestra nación, recién comienza a ser relevante en cuanto a una identidad representativa y federal.
De cualquier modo y acompañando el dicho de que "es más fácil ver la paja en el ojo ajeno", se pueden reconocer fácilmente rasgos de identidad claros y representativos en otras culturas. Claro que siempre vistos desde el exterior.
Lo que nos ubica en el segundo aspecto de importancia a la hora de contar y trabajar nuestra identidad cultural, su valor como recurso promocional/comercial en los mercados globales o regionales.
En este punto la ubicación del espectador está situada fuera de nuestra sociedad, pero con los ojos puestos en ella.
Qué ven estos ojos?
Qué retienen de lo que ven?
Qué denominadores encuentran al momento de establecer un vínculo comercial sobre el plano cultural?
Seguro que una visión y un reconocimiento existe sobre nuestra cultura, pero los rasgos identitarios y definitorios es probable que no sean los que nosotros necesariamente definamos.
Este punto es de extrema importancia ya que la identidad es algo que se adjudica y no que se impone.
Lo impuesto es nada más que una referencia codificada, pero no simbólica ya que no significa más allá de lo que pueda decodificar el observador y los valores o imágenes que pueda terminar identificando y reteniendo.
Por lo cual si Argentina es "El Ché, Evita, Maradona la Pampa y la Patagonia, nuestra identidad a los ojos de los demás seguramente estará fuertemente representada por estos símbolos. De cualquier modo la "Patagonia" con todo lo que significa, que es claramente descriptible por los extranjeros, es probable que sea el único símbolo que nos sujeta geográficamente a un lugar o área de nuestro planeta. Perón, Evita, Maradona, etc. son los referentes sociales identificables. Hay otros planos más amplios pero en segundo lugar, que nos ubican culturalmente en la situación cultural global, los Nóbel, el libertador San Martín, el mate, el sillón BKF, etc. pero como son de segundo nivel de reconocimiento, son más nuestros que compartidos.
En el encuentro de ELADDI 2004 de docentes de diseño industrial, un colega chileno propuso más que la seducción del cliente, la “excitación” del mismo. (3 )
Aplicando este concepto sobre esta temática implicaría trabajar en la definición de la identidad no solo para satisfacer nuestro ego aspirando al interés de nuestro observador, sino para motivarlo directamente; ya que necesitamos atraer los ojos del mundo si pretendemos relacionarnos con él, desde un lugar definido y visible.
Densidad Cultural y Nacional también
Si bien nuestra identidad cultural poco a poco se está afianzando como tal, ya que como mencioné anteriormente depende del reconocimiento del "otro", hay otro concepto que si creo que está insertado en el pensamiento global, por lo menos al nivel de que al mencionar la Argentina se genera una sensación; esta es la "densidad cultural".
Todos alguna vez han escuchado hablar de la Argentina, quizás no la ubiquen geográficamente, o quizás sostengan que Buenos Aires es parte de Brasil o incongruencias como tales que se suelen escuchar, pero por una u otra razón de muy diversa índole, seguramente el nombre del país es reconocible. La razón que yo sostengo es a causa de su densidad en aspectos culturales, y acá sí que nuestro país es fuerte.
Quizás este concepto sea para nosotros algo mucho más identificatorio, quizás ahí esté nuestro rasgo de identidad, en la densidad de aspectos culturales que trascienden de nuestra cultura.
Dentro de esos aspectos, hay uno en particular que está siempre presente y se perpetúa en el tiempo, la capacidad de supervivencia a las crisis. Nuestro pueblo tiene crisis políticas en períodos de aprox. 10 años y junto a esas crisis la económica continuamente pone a prueba la capacidad de sobrevivir inventando recursos y regenerándose en una nueva economía. Este fenómeno se presenta en cada integrante, cada grupo, cada región y en todo el país. Esta capacidad sí que es representativa e identificatoria.
Desde mi rol de docente puedo observar a menudo como nuestros profesionales se insertan en otros países con cierta facilidad. Existe una idea de que un profesional Argentino "se las va a arreglar bien", es decir que no va a tener inconvenientes a la hora de sortear obstáculos... , claro que de alguna manera, si bien ésto parece ser una fortaleza, también deja en evidencia una gran debilidad, y a es aquí donde tenemos que prestar especial atención.
Nuestra "Densidad Nacional" (4), siempre parece estar "en baja".
La falta de proyectos sostenibles a lo largo del tiempo con un estado que no logra resolver la fractura social. Una gran desigualdad de recursos y oportunidades para los grandes grupos sociales más marginados y una alta concentración de poderes en pequeños sectores.
El problema es que son todas variables que componen una única imagen de país, o provincia, o región; y si pretendemos alcanzar nuevos mercados para nuestra producción, debemos trabajar estos 3 conceptos en conjunto.
Nuestra Sociedad, Estado y Cultura, como una sola herramienta de promoción para nuestra producción.
Densidad Regional
Esta escala “nacional” de conceptos parece dejar desamparadas las problemáticas de extractos más pequeños de la población, pero si reducimos nuestro ángulo de visión y focalizamos, podremos analizar en simetría situaciones de menor escala. Y no es solo una decisión, sino una obligación que tenemos en cuanto a que si nos interesa fortalecer la Densidad Nacional de nuestra empresa país, deberemos trabajar antes sobre las regiones que la componen.Es común hablar de productos regionales, refiriéndonos al resultado de producciones tradicionales de distintos sectores de nuestro país. Sin embargo no creo que exista una conciencia de calidad aportada por la gestión regional, más allá de la que transfiere el concepto de “tradicional”, como símbolo de garantía implícita en el resultado de años de producción.
Entonces, podríamos tomar este hecho como punto de partida para fortalecer una situación social más comprometida con el desarrollo de su producción regional?
Si la región, como conjunción de naturaleza – sociedad – estado, pasara a ser el garante de su producción?. De hecho, las regiones “naturales” son garantía de calidad y cualidad.
Pero qué sucedería si las regiones desde una óptica social, incorporaran identidad a su producción?, sustentadas por su naturaleza, pero también por su cultura, y su desarrollo social.
Donde la gestión regional de recursos fuera garantía de calidad y procedencia de la producción ( 5), generando conciencia social y regional, donde la Densidad Regional fuera visible y parte de la cadena de valor.
La identidad cultural ganaría en “identidad” y por lo tanto sería más fácil su instrumentación como herramienta de desarrollo local.
1- Borges solía bromear “Los argentinos no descendemos de los indios, descendemos de los barcos”.
2- Beatriz Sarlo: Pág. 18 “Una modernidad periférica: Buenos Aires 1920 y 1930” Nueva Visión Argentina 1988).
3- Ponencia | Rafael A. Molina Serrano (U Valparaiso Chile) ELADDI 2004 - El negocio de la calidez.
4- ALDO FERRER: ECONOMISTA - "La cultura es ahora factor clave para el desarrollo económico" Clarín - 25 FEB 2007
5- Suma, Lazo y Nodo – Only Planet 2006, Cátedra Blanco (FADU-UBA) http://www.onlyplanet.com.ar/nokia_site2006/g3.html
Andrés Ferrero
Diseñador Industrial_
Universidad de Buenos Aires
Universidad de Palermo
Escuela Técnica ORT
Web personal:
http://www.afdesign.com.ar
2- Beatriz Sarlo: Pág. 18 “Una modernidad periférica: Buenos Aires 1920 y 1930” Nueva Visión Argentina 1988).
3- Ponencia | Rafael A. Molina Serrano (U Valparaiso Chile) ELADDI 2004 - El negocio de la calidez.
4- ALDO FERRER: ECONOMISTA - "La cultura es ahora factor clave para el desarrollo económico" Clarín - 25 FEB 2007
5- Suma, Lazo y Nodo – Only Planet 2006, Cátedra Blanco (FADU-UBA) http://www.onlyplanet.com.ar/nokia_site2006/g3.html
Andrés Ferrero
Diseñador Industrial_
Universidad de Buenos Aires
Universidad de Palermo
Escuela Técnica ORT
Web personal:
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